Experience Designer · Madrid
Diseño desde el
pensamiento sistémico
Diseño experiencias digitales pensando en el sistema completo —
producto, marca, negocio y comportamiento del usuario.
Trabajos seleccionados
Vodafone España · 2023
Cuando el canal online
estaba a punto de desaparecer
El ecommerce de dispositivos tenía un 91% de cancelaciones. En 4 semanas redefinimos el modelo de venta.
El Corte Inglés · 2025–2026
Una sola marca,
dos formas de comprar
Estrategia de experiencia de la app de Supermercado — North Star, principios y arquitectura de navegación.
El Corte Inglés · Próximamente
Redefinición de la experiencia online
del Club del Gourmet
Replanteamiento estratégico de la experiencia digital del Club del Gourmet. En desarrollo.
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Vodafone España · 2021
Cuando el canal online estaba a punto de desaparecer
El ecommerce de dispositivos de Vodafone acumulaba un 91% de cancelaciones, en gran parte por fraude. El negocio planteaba cerrarlo. Teníamos 4 semanas para encontrar una alternativa — liderando un equipo de tres diseñadores junto a PO y analistas.
01La Crisis
El negocio barajaba cerrar el canal
Vodafone vende dispositivos siempre vinculados a una tarifa. En la web pública, eso significaba que cualquier persona podía iniciar una compra antes de ser cliente — y eso lo hacía muy vulnerable al fraude.
A finales de 2021, el 91% de los pedidos se cancelaban y el 62% de esas cancelaciones eran fraude. Solo el 9% de las ventas llegaban a una activación real. Con esos números encima de la mesa, el negocio planteaba cerrar el canal online y derivar toda la venta a tienda física o canal asistido.
El reto no era mejorar un flujo. Era ver si el ecommerce tenía futuro.
91%
de cancelaciones en ventas de dispositivos online
62%
de esas cancelaciones eran fraude
9%
de ventas completadas de online a activación real
02La Apuesta
Primero cliente, luego dispositivo
Tras un workshop con producto, negocio y desarrollo, exploramos varias opciones. El equipo de diseño trabajó junto a los analistas para entender el patrón de fraude real — dónde se producía, qué tipo de usuarios lo generaban, qué pasos del journey eran el punto de entrada. Barajamos un modelo de renting de dispositivos, reservas con señal, y distintas combinaciones de pasos. Todas tenían el mismo problema: cualquier modelo que dejara la compra del dispositivo accesible antes de verificar la identidad del usuario seguía siendo vulnerable al fraude.
La única que lo resolvía de raíz era invertir el orden: primero cliente, luego dispositivo. El usuario compraría una tarifa SIM Only en la web, pasaría por un proceso de preactivación y, una vez activo, podría comprar el dispositivo desde la app de Mi Vodafone.
Sabíamos desde el principio que añadíamos fricción. No era una solución cómoda. Pero era la única que cortaba el fraude sin cerrar el canal — y teníamos 4 semanas para demostrar que podía funcionar antes de que se tomara la decisión de cierre.
03El Experimento
Lanzar al 100% y no mirar para otro lado
Lanzamos el piloto al 100% de usuarios con personalizaciones gestionadas manualmente. Al mismo tiempo arrancamos diarios de uso con 3 perfiles reales, acompañados durante todo el proceso desde la web hasta la activación de la SIM.
Los datos cuantitativos eran positivos — la conversión subía y las cancelaciones bajaban. Los cualitativos eran duros:
NPS · −100
Los usuarios no entendían por qué tenían que esperar para comprar el móvil después de haber pagado la tarifa.
CES · 4.0 / 7
El esfuerzo percibido era alto. La experiencia no explicaba bien qué estaba pasando ni por qué.
SUS · 45 / 100
Por debajo del mínimo aceptable de 68. Precios tachados que se leían como errores, condiciones confusas, pasos siguientes poco claros.
El fallo que no podíamos ignorar
Para los usuarios, tarifa y dispositivo son una sola compra. Separarlos les parecía extraño, y en algún caso, un engaño. Habíamos resuelto el fraude creando un problema de confianza.
Un NPS de −100 es fácil de racionalizar cuando las métricas cuantitativas van bien. La tentación era exactamente esa: "el modelo funciona, ya mejoraremos la experiencia". Nuestra posición fue la contraria — que lanzar sobre esa base era aplazar un problema que iba a ser más caro de resolver cuanto más creciera el volumen.
04La Tensión
Negocio quería escalar. Nosotros pedimos esperar.
Con los datos de conversión sobre la mesa, negocio quería escalar inmediatamente. La lógica era comprensible: las métricas de fraude y cancelación mejoraban, el canal tenía futuro, había urgencia. Los datos cuantitativos decían que habíamos ganado.
Los cualitativos decían otra cosa. Y la conversación más difícil del proyecto no fue diseñar el modelo — fue convencer al PO y a negocio de que un NPS de −100 no era un detalle a resolver después, sino una señal que podía matar el canal más despacio si no se atajaba antes de escalar. Con los analistas ya teníamos alineamiento; el trabajo fue traducir esos datos en un argumento que negocio pudiera aceptar sin sentir que estábamos bloqueando el lanzamiento.
Conseguimos negociar un término medio: escalaríamos, pero no con el piloto en crudo. Implementaríamos primero los cambios más críticos — comunicar mejor el proceso, eliminar los precios confusos, hacer visible el acceso al dispositivo desde la app. Lo suficiente para que la experiencia fuera comprensible aunque no fuera cómoda.
05El Resultado
El canal siguió funcionando
+5 pp
de conversión frente al flujo habitual de dispositivos
−19 pp
de cancelaciones de pedidos en el nuevo modelo
+8 pp
en O2A — de online a activación real de servicios
El modelo web-to-app sigue en producción hoy. No como experimento sino como la forma estándar de vender dispositivos online en Vodafone España.
Quedaron cosas sin resolver: la reserva de stock, códigos de descuento para hacer tangible la espera, una integración más fluida entre web y app. Lo documentamos y lo dejamos listo para la siguiente iteración — sabiendo que el canal, al menos, ya tenía futuro.
Lo que más me llevé de este proyecto fue entender que liderar un equipo de diseño en un contexto de crisis no va solo de tomar buenas decisiones de producto. Va de saber cuándo los datos cualitativos son más importantes que los cuantitativos, aunque sean más difíciles de defender. Y de tener la conversación incómoda con el PO antes de que el problema escale, no después.
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El Corte Inglés · 2024–2025
Una sola marca,
múltiples formas de comprar
Cómo definí la estrategia de experiencia de la app de Supermercado de ECI — North Star, principios de diseño, arquitectura de navegación y diseño de producto e interacción.
Contexto
Un proyecto sin estructura de producto
Cuando entré al proyecto, el equipo de desarrollo llevaba tiempo parado. No había backlog, no había priorización, no había un PO activo. Había intención de construir una app de supermercado, pero sin una definición clara de qué tenía que ser ni en qué orden.
Antes de poder diseñar nada, hablé directamente con los stakeholders para entender el sistema completo — las fricciones internas, las dependencias técnicas, los objetivos de negocio, lo que era viable en el tiempo disponible — y definir el scope del MVP. Esa definición previa permitió que cuando entró un PO pudiera construir el backlog y las historias de usuario sobre una base clara.
Trabajé sola en la mayor parte del proyecto. Eso condicionó todo lo que vino después: cada decisión de diseño tenía que ser también una decisión de producto, y cada decisión de producto tenía que ser defendible ante negocio y técnicamente viable para un equipo que necesitaba arrancar cuanto antes.
01El punto de partida
El supermercado no es la tienda general con otra categoría
El Corte Inglés tiene una sola marca digital, pero la forma en que la gente compra en el supermercado no tiene nada que ver con cómo compra moda o electrónica. Quien busca un abrigo navega, compara, vuelve. Quien compra para la semana ya sabe lo que quiere y lo que necesita es no perder tiempo.
El histórico dentro de El Corte Inglés había sido siempre replicar los comportamientos de la tienda matriz. El trabajo fue argumentar por qué eso no funcionaría y hacerlo de forma que convenciera a negocio y dirección.
Tienda general
Compra ocasional y aspiracional. El usuario navega, se inspira, compara. Frecuencia media-baja, decisión larga.
Supermercado
Compra recurrente y práctica. Frecuencia semanal, cesta de 22–25 productos. El usuario sabe lo que quiere y necesita velocidad.
02La Dirección
Optimizar para que vuelvan, no solo para que compren
Cuando llegué al proyecto, negocio no tenía una métrica clara para el supermercado digital. Había objetivos de venta, pero nada que capturara lo que hace valioso un supermercado online a largo plazo: que el usuario vuelva la semana que viene.
Propuse definir un North Star antes de tomar ninguna decisión de diseño: número de pedidos mensuales de clientes recurrentes. Una métrica que distingue entre alguien que compra una vez atraído por una oferta y alguien que ha integrado el supermercado en su rutina.
No hubo resistencia porque no había nada que desplazar — el vacío hacía que cualquier propuesta razonada tuviera espacio. Lo difícil no fue convencer, sino asumir la responsabilidad de que esa métrica iba a condicionar todas las decisiones de producto que vinieran después.
03Los Principios
Cuatro ideas que condicionan todas las decisiones
Tipo de entrega como eje vertebral
La alimentación en El Corte Inglés tiene una logística condicionada por el centro que prepara el pedido. La selección de tipo de entrega y tramo horario es crucial.
Velocidad sobre descubrimiento
El usuario no viene a explorar. La navegación tiene que llevarle al producto en el mínimo de pasos. Menos storytelling, más accesos directos.
La repetición como eje
Listas, productos habituales, repetición de pedidos — no son features secundarias. Son el corazón del producto. La segunda compra tiene que ser más rápida que la primera.
Personalización por estado
La home de alguien que entra por primera vez y la de alguien que lleva meses comprando tienen que ser distintas. No por sofisticación, sino porque necesitan cosas completamente diferentes.
04Navegación y síntesis de elementos
Cuestionar una arquitectura de la información que lleva años en producción
La estructura que existía reflejaba cómo el negocio organiza su catálogo y cómo se disponen los productos en tienda física — algo que tiene años, que todo el mundo interno conoce, y que nadie había cuestionado formalmente desde el punto de vista del usuario.
Diseñé y ejecuté los estudios de cardsorting y treesting con usuarios reales. Los resultados mostraron dónde la estructura actual generaba confusión, qué profundidad de navegación tenía sentido y qué agrupaciones eran más cercanas al modelo mental de quien compra. La parte más incómoda fue presentar esos resultados a los equipos que llevaban años trabajando con esa estructura — no porque hubiera hostilidad, sino porque cuestionaba algo que para ellos era transparente y para el usuario no.
De ahí salió un sistema de reglas compartido: criterios claros para que negocio pudiera crear y modificar categorías sin romper la coherencia de la navegación.
- Las categorías deben ser pequeñas y descriptivas; el usuario debe entender lo que hay dentro.
- La profundidad máxima es de 3 niveles. Si necesitamos más, probablemente necesitemos una categoría más.
- Si es un sabor o formato, probablemente se resuelva con un filtro.
- Las necesidades de comunicación o compras no deben cambiar el modelo; para eso creamos universos como Gourmet, Salud y Bienestar.
Además identifiqué la necesidad de hablar el mismo idioma en todos los equipos y nombrar y diferenciar entre categorías de producto — Sección, Familia y variedad —, universos, campañas, promociones y acciones comerciales básicas. Este punto fue clave para jerarquizar y dar forma a todas las necesidades tanto del usuario como de negocio para comunicar correctamente el running de ofertas.
05Lo que se quedó fuera
Un MVP es un MVP, el checkout será webview
El carrito y el checkout se quedan como webview en esta versión. Es en parte una limitación técnica, pero también fue una decisión de scope: con el tiempo encima y el lanzamiento comprometido, nativizar el checkout habría supuesto varios meses más de desarrollo. Elegimos lanzar con esa deuda antes que no lanzar.
Es algo con lo que no estoy del todo cómoda. Ese momento — cuando el usuario está a punto de pagar — es el más crítico de toda la experiencia, y un webview lo rompe. Lo hemos documentado como deuda conocida con impacto estimado, y está en el roadmap para la siguiente iteración.
Lo que esperamos medir y mejorar con esta versión:
→ Tasa de repetición de pedidos — el North Star
→ Tiempo medio de sesión y pasos hasta añadir al carrito
→ Uso de listas y productos habituales frente a búsqueda directa
→ Abandono en carrito y checkout — impacto del webview
→ NPS diferenciado entre usuarios nuevos y recurrentes
Mi forma natural de trabajar es entender el sistema al completo — las fricciones, las dependencias, los objetivos — antes de concretar en lo más minucioso. Este proyecto lo necesitaba de forma literal: no había estructura, así que la estructura tenía que venir del diseño. Lo que aprendí es que eso a veces significa hacer trabajo que no es formalmente tuyo. Y que la investigación cualitativa no solo sirve para diseñar mejor — sirve para poder estar tranquila con tus decisiones cuando todavía no tienes datos que las confirmen.